Educación sexual
En mi opinión cada niño es distinto y por eso mismo
cada niño debe marcar su ritmo. Por eso mismo, cuando los niños empiezan a
tener dudas sobre los órganos sexuales o sobre como llegaron al mundo muchos padres
se agobian e incluso profesoras por esta situación de no saber que responder.
Según va pasando el tiempo, los niños van descubriendo
e interactuando con el cuerpo (lo mismo que hicimos nosotros) y es muy
importante saber explicarles bien todo lo que te pregunten, sin darle vueltas y
lo más importante, sin convertir a la educación sexual en un tema tabú. No hay
mejor opción para explicarle a los niños todo esto más que formándonos nosotros
para así saber adaptarlo a su edad y transmitir los conceptos básicos.
Después de la charla que tuvimos de la educación
sexual puedo señalar lo siguiente:
-
Objetivos a
desarrollar:
1.
Conocer y
descubrir los caracteres sexuales de su propio y el de los otros.
2.
Adquirir y
familiarizarse con el vocabulario sexual
3.
Desarrollar
actitudes de respeto hacia las diferencias individuales por razón de sexo
4.
Aceptar y
respetar las características diferenciales de los demás por razón de sexo
-
Contenidos
importantes:
1.
Características
diferenciales del propio cuerpo respecto a los demás
2.
Identificación de
la propia imagen corporal.
3.
Actitud no discriminatoria
ante las diferencias por razón de sexo.
4.
Respeto y actitud
de colaboración con los otros
5.
Distinción entre
las diferencias y las semejanzas entre las características del propio cuerpo y
las de una niña o niño representados gráficamente.
6.
Reconocimiento y
diferenciación entre los órganos sexuales.
7.
Caracteres
sexuales del cuerpo
8.
Aceptación de las
diferentes características corporales sexuales.
Tanto los objetivos como los contenidos deben tratarse
de la misma manera que otro objetivo o contenido de otro ámbito. Para ello debemos
crear actividades y así trabajaremos valores. Todo ello lo podemos presentar en
la asamblea, empezar a trabajarlo aquí y luego ir reforzándolo a través de
cuentos, de rincones , en talleres o simplemente a través de juegos.
En mi caso, he tenido la suerte de tener una familia
que la educación sexual no era un tema tabú. Tanto mi madre como mi padre siempre
me hablaron de cosas relacionadas con la sexualidad muy bien adaptadas a mi
edad. Cuando fui creciendo me surgían dudas, pero las podía resolver porque
tenía la confianza con ellos. Por otro lado, hubo una experiencia que me marcó
en el instituto. Fue que teníamos talleres de educación sexual. Me encantaban,
pero, en ese momento me di cuenta de lo importantes que eran. Podía ver como
esa persona se transformaba a ser uno más de los nuestros y respondía y hacía
pensar a todos los alumnos de las cosas que sí se podían hacer y de las que no.
Por eso mismo pienso que sin el apoyo de las familias nuestro esfuerzo en clase
va a ser positivo, pero junto con el de las familias sería una maravilla.
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